Se leen muchas barbaridades con respecto a Israel y los judíos. Algunas son por desconocimiento y otras son totalmente adrede para confundir y llevar agua a su molino.
Aquí va una explicación pretendidamente didáctica y clara, sobre las diferencias entre sionismo, semitismo, y sus opuestos:
Se han analizado profusamente sus tics, su indiferencia ante el dolor ajeno, esa rutina monótona de la maldad cotidiana.
Ah, sí, Francisco Sanguinetti Gallinal, una verdadera joya de la aristocracia del pensamiento, probablemente forjado en alguna extraña alquimia genética entre dos apellidos que suenan como un culebrón decimonónico.
Como ciudadano sanducero, no puedo evitar reflexionar, desde el sentido común, sobre el estado actual de nuestro querido departamento.
Año tras año nos dejamos llevar por la idea de que, con el cambio de calendario, todo mejora automáticamente. Sin embargo sabemos que los verdaderos cambios no dependen del paso del tiempo, sino de nuestras acciones.